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Voces del cambio verdadero

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Los pasos a la dictadura

Luis A. Pampillón Ponce
pampillon_p@hotmail.com
Hace aproximadamente un mes, en el primero de cuatro entregas dedicadas a realizar algunas precisiones sobre los conceptos populismo y demagogia, señalábamos el riesgo de que en nuestro país se instaure una dictadura.

Como ya hemos revisado, estamos sobreviviendo una demagogia perfecta, pero recordemos con Platón y Aristóteles, que la demagogia puede determinar, como crisis de la democracia extrema, dos diferentes situaciones políticas que llevan, siempre, a la instauración de un régimen autoritario, oligárquico o tiránico. El primero surge de una exasperación del clima anárquico en que los demagogos han introducido al estado, produciendo una reacción de los optimates que derriban a la mayoría, casi siempre con el apoyo de las armas y a menudo con una ayuda exterior, instaurando un gobierno fuerte. El segundo nace, y es el caso más frecuente, como última lógica consecuencia de la práctica demagógica, eliminando así toda oposición. En estas condiciones, en efecto, los demagogos arrogándose el derecho de interpretar los intereses de las masas como intereses de toda la nación, confiscan todo el poder y la representación de las masas e instauran una tiranía o dictadura personal.

¿En cuál de los dos escenarios estamos?
La nación mexicana se encuentra en una situación, en un clima anárquico en que indudablemente, los demagogos, los mentiros y cínicos han sumido al país, pero no alcanzamos a ver una reacción violenta que los tire del poder, aunque han surgido algunos presuntos grupos guerrilleros por diferentes puntos del territorio nacional.

Vemos con mayor preocupación, el endurecimiento de la clase gobernante, lo que nos colocaría en el segundo supuesto, en donde los demagogos, “arrogándose el derecho a interpretar los intereses de las masas como intereses de la nación, confiscan todo el poder y la representación de las masas e instauran una tiranía o dictadura”.

Señalaba, en esa entrega, que habían muchos signos en el ambiente., como la petición al Congreso de la Unión para imponer la suspensión de garantías individuales y cité una opinión de don Víctor Flores Olea en donde establece que:

No, no es una sorpresa extraordinaria. En realidad, si examinamos con cierto detalle la evolución de la política mexicana en el tiempo de Enrique Peña Nieto, nos damos cuenta de que esta petición de suspensión de garantías al Congreso mexicano es perfectamente congruente con al menos dos hechos que han dominado su mandato: la impopularidad creciente del Presidente y su acercamiento sistemático y excesivo, casi diría altamente zalamero, con las principales fuerzas armadas mexicanas en sus diferentes versiones: Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina Armada de México y Estado Mayor Presidencial.

De aprobar la solicitud, el Presidente de la República podrá solicitar al Congreso la suspensión de garantías y estados de excepción ante una amplia gama de riesgos ‘‘a la paz pública, la seguridad o una amenaza al Estado’’.

Lo anterior implicaría suspender o restringir el ejercicio de derechos humanos y el ‘‘sacrificio temporal de derechos’’, entre éstos a la manifestación, asociación, circulación y libertad de expresión, patrimoniales, crédito o de derecho de autor.

El experimento lo hicieron en el Estado de México en donde los partidos integrantes del Pacto por México, aprobaron la Ley Atenco, que en el mismo sentido es restrictiva de las garantías individuales.

Pero lo que parecía una amenaza ya se cumplió. Veamos:
Las reformas al Código de Justicia Militar y el nuevo Código Militar de Procedimientos penales prefiguran un sistema dictatorial castrense, violan la Constitución y la soberanía popular, engrandecen a las fuerzas militares y hacen vulnerables incluso los recintos legislativos. Todo esto les dijo la madrugada del 29 de abril el senador petista Manuel Bartlett a sus pares del PRI y del PAN cuando se disponían a aprobar sin discusión la minuta proveniente de la Cámara de Diputados. Pero no lo escucharon… y el riesgo está ahí. (Revista Proceso, 30 de abril de 2016).

“Así se empieza… y se termina en dictaduras militares; no se juega con las armas”, sentenció desde la tribuna el senador Manuel Bartlett Díaz, del Partido de Trabajo, cuando argumentó contra las reformas al Código de Justicia Militar y el nuevo Código Militar de Procedimientos Penales que autoriza el cateo domiciliario a particulares, a oficinas de gobierno e incluso a los recintos de la Cámara de Diputados y del Senado, aun cuando la Constitución los define como inviolables.

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Revocación: apenas 28.27% de firmas

Juan Ochoa Vidal
Resulta indiscutible que la “ratificación de mandato” no está contemplada por la Constitución, ni el Presidente de la República la necesitaría si existiere. La cuestión es que se promueve una consulta para revocación y para ello se requiere cumplir requisitos estrictos entre el primero de noviembre y el 25 de diciembre.

Al corte del 29 de noviembre, con 22 mil 413 promoventes registrados, se habían acreditado apenas 779 mil 848 firmas, que representan un avance de 28.27 por ciento con relación al mínimo que deberá quedar validado a más tardar el 25 de diciembre.

Es decir: en el transcurso de noviembre no se alcanzó siquiera la tercera parte de la meta, que es de 2 millones 758 mil 227 firmas, que significan el 3 por ciento de los ciudadanos inscritos en la Lista Nominal de Electores.

Y existe otro requisito por cumplir, so pena de que no proceda la solicitud de la consulta: que ese 3 por ciento se logre en al menos 17 entidades federativas.

Por ley, en la captación de firmas no puede intervenir partido alguno. “En la captación de firmas intervienen: uno, promoventes que presentaron su aviso de intención (los 22 mil 413 registrados); dos, auxiliares”, explica la consejera electoral Dania Ravel.

“Que no te engañen: no existen personas promotoras del Instituto Nacional Electoral”, aclara.

La representación de MORENA, a cargo del diputado federal Mario Llergo Latournerie, logró que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenara que la recolección de firmas se realice no solo mediante la aplicación electrónica originalmente prevista, sino también documentadas en papel.

En virtud de que el avance de 28.27 por ciento se refiere a las firmas recolectadas a través de la aplicación, estará por verse qué tanto se ha avanzado por la otra vía y, asimismo, si el total que se logre captar -sin inconsistencias, debidamente validadas- alcanza o supera el mínimo de 2 millones 758 mil 227 firmas.

La consulta para revocación de mandato es una vía democrática contemplada en legislaciones también de algunos otros países, pero fue diseñada para que quienes están en contra de los gobernantes promuevan su destitución.

Así, entonces, se supone que quienes ahora mismo no quieren a Andrés López Obrador como Presidente son quienes debieran estar promoviendo la consulta. No al revés.

Solamente el muy reducido grupo denominado Frente Nacional Ciudadano (FRENA), con su eslogan “AMLO se va” se ha pronunciado por la consulta, aunque sin acreditar promotores.

La mayoría de los opositores al gobierno se pronuncia por la abstención en caso de que se concrete la consulta de revocación, toda vez que la considera una trampa.

Más aún, el pasado sábado se conformó el Comité Promotor del Frente Cívico Nacional que se plantea como primer paso solicitar al Instituto Nacional Electoral la realización de elecciones primarias de donde resulte el candidato único opositor para la Presidencia en 2024.

En dicho comité participan el senador Emilio Alvarez Icaza, el ex diputado federal Fernando Belaunzarán y Guadalupe Acosta, entre otros.

Durante el evento efectuado en el World Trade Center, se acordó que durante 2022 el Frente Cívico Nacional se organizará en los 32 estados. Sus objetivos, se explica en un reporte de Animal Político, son:

Uno, enarbolar las causas ciudadanas que consideran que han sido abandonadas por el gobierno; dos, construir un programa desde la propia sociedad civil que se constituya como alternativa electoral; tres, lograr como método las elecciones primarias “para empoderar a los ciudadanos”.

En resumen, a lo más representativo del oposicionismo no le interesa la consulta para la revocación de mandato que en dado caso se llevaría al cabo en marzo próximo y que es mucho muy difícil que alcance el 40 por ciento de participación requerido para que su resultado sea vinculante.

Quedan tan solo tres semanas para que extraoficialmente MORENA, a través de los promotores registrados ante el INE, cumpla su meta de reunir esas cerca de tres millones de firmas que de manera un tanto sorprendente no se han alcanzado ya, de no ser porque los responsables de la tarea no están haciendo las cosas como debiera ser, si partimos del hecho de que López Obrador cuenta con una amplia base social en momentos en que desde hace un mes rebasó la mitad de su acortado sexenio y le quedan en la Presidencia poco menos de 34 meses.

Finalmente, de una u otra manera Obrador concluirá su periodo el día último de septiembre de 2024 y cada ciudadano tendrá, tiene ahora mismo, su propia evaluación sobre alcances y lo pendiente de concretarse.
Twitter: @JOchoaVidal

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