Proyecto “CCC”
Legado de AMLO César Graciano Calvariocsargraciano007878@yahoo.comTal y como lo tenia previsto -así lo estuvo anunciando los días previos- el presidente AMLO envió el pasado lunes al Congreso su paquete de 20 iniciativas de ley, con el cual está iniciando la preparación de su legado político. Como era de esperarse, previsto también, la oposición se lanzó […]
7 de febrero de 2024

Legado de AMLO

César Graciano Calvario
csargraciano007878@yahoo.com
Tal y como lo tenia previsto -así lo estuvo anunciando los días previos- el presidente AMLO envió el pasado lunes al Congreso su paquete de 20 iniciativas de ley, con el cual está iniciando la preparación de su legado político. Como era de esperarse, previsto también, la oposición se lanzó como fiera sobre el acto, descalificándolo, burlándose, advirtiendo que ¡no pasara! en una reacción desesperada ante el hecho de estar siendo superada en el terreno de la estrategia política de largo alcance y fondo profundo. Que no acaban de entender bien a bien.

Ya le hemos hablado aquí de la estructura básica de ese paquete legislativo, que descansa sobre cinco pilares fundamentales. Las cinco iniciativas del Plan C. El presidente ha incorporado otras quince que complementan la visión de sentar las bases para el establecimiento de un nuevo pacto social que una al estado con la sociedad en la búsqueda de la igualdad con equidad y la participación social en el transito democrático, con justicia.

La oposición se solaza descalificando la técnica legislativa, anunciando las que serán las puntas de lanza para su negativa al acompañamiento de la aprobación correspondiente. No ven, no quieren ver (les aterran los efectos) que, con todo el poder de la aprobación popular a su favor, AMLO está tendiendo las líneas de acción del próximo gobierno. Para que este pueda hacer la construcción del siguiente piso de la obra. Y que el pueblo determinará, con su voto y a manera de referéndum, si le concede una mayoría legislativa suficiente para dar cima al propósito fundacional de la Cuarta Transformación.

…a pie de carretera
Juan José Peralta Fócil
A el si que lo conoce Ud. ¡Si! El hijo de Chemita. José María Peralta López. Nuestro gobernador momentáneo a la salida de Enrique González Pedrero, gobernador constitucional, rumbo a su frustrada incursión en la formación del gobierno del innombrable. Carlos Salinas. Chemita estuvo a cargo solo unos días. Semanas. Algunos meses vaya. Pero fue suficiente para dejar la herencia del titulo nobiliario que ha dado origen a los cacicazgos políticos en Tabasco. En la era moderna, la Casa Madrazo. Ni Trujillo, ni Rovirosa tuvieron hijos varones. Y, aun así, ya ve Ud lo que ve. Y Oye. González Pedrero no tuvo hijos. Salvador Neme dejó a su familia una estela que borró a sus herederos. Manuel Gurria, siempre dando muestra de sobriedad y decoro. Manuel Andrade, en eso anda con sus menores. Andrés Granier sueña (en invierno) en el orgullo de su nepotismo. Y Núñez, que lleva la traza del mencionado Neme. Pero el hijo de Chemita, ese, ¡es otro rollo! Sus entendederas no le darán para mucho -por lo que nunca ha tenido plataforma para lanzamientos políticos estelares- pero la chamba ¡nunca le falta! Que para eso es el hijo del ex gobernador. Y con esa credencial ha entrado a todos los puestos habidos y por haber. Eso sí. Con todo sigilo. Sin dejar la mínima huella. Aquí lo preocupante, y razón de esta mención, es que al parecer Javier May, el candidato de Morena, no lo conoce bien. Y ya se apresta a encargarle misiones que -no sabe- serán imposibles. Y ello puede ir arraigando la idea de que Javier no conoce a la gente de la que se vera rodeado al llegar a la gubernatura. Que no conoce el medio. El sistema. Y como tendrá que arar con esa yunta….

No nos sentimos en ánimo de aplaudir la primer iniciativa de las autoridades puesta en práctica nada menos ayer para cuidar, proteger la obra de los Malecones de Villahermosa. Porque ¿Quién creen que se apareció para el efecto? Los Sheriffes de migración federal. Si señor. Dándonos a entender que son los migrantes quienes intentan adoptar como dormitorio, cocina, living bar y desde luego, letrina, la bella y esplendorosa obra. Pero mucho nos tememos que el enfoque, no es el apropiado. Porque, SI. Los migrantes pueden tener esa tentación inicua. Pero. Déjeme decirle que el daño potencial que representan, es nada comparado con el que pueden hacerle los tabasqueños habitantes contumaces de esos parajes. Ojalá las autoridades afinen y organicen mecanismos efectivos de protección

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