Mascarriel

*AMLO: la papa y la granada…
*ADAN AUGUSTO: “…y la luz se hizo”.

Mario Ibarra
El año que vivimos en peligro…Y que no ha terminado. (El peligro, claro).
De manera que se antoja lógica, se tiende a fraccionar los siglos en cuartas partes de 25 años cada una.

Es tambien el número de años en que se tasa la ronda de las generaciones sucesivas.

El tema va para mexicanos cuarentones, mínimo veinteañeros en ese 1994 de pesadilla, cuyas consecuencias, cuyos efectos, podemos constatar hoy, relevantes, crispados, interminables.

Y es que, según la tesis recurrente de este MASCARRIEL, la historia es un continuum .

No hay cortes de continuidad en el devenir histórico.

Ni las grandes revoluciones ni las guerras mundiales lo son: todo es producto de una cadena interminable -infinita, diría Borges-, de causas y efectos.

Un ejemplo para arrancar: hace 25 años, Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo iniciaban sus respectivas campañas en busca de la gubernatura de Tabasco.

Ganó Madrazo, quien utilizó ese triunfo de palanca para ser precandidato del PRI a la presidencia en el 2000, para hacerse de la presidencia del ese partido en el 2002 y para ser candidato presidencial en el 2006.

Perdió Obrador, pero ganó perdiendo.

Denunció fraude electoral, tomó Plaza de Armas con sus huestes, y estuvo en un tris de impedirle a Madrazo entrar a Palacio de Gobierno.

Hizo un gran escándalo mediático y se convirtió en figura política nacional relevante.

Ya entrado 1995 le cayeron del cielo las famosas cajas con los gastos de campaña de Madrazo, hallazgo el cual, magistralmente explotado, le dio fama internacional.

Su arribo a la dirigencia nacional del PRD en 1998, por decisión de Cuauhtémoc Cárdenas, se vio como algo absolutamente natural y legítimo.

Y de ahí pa`l real, hasta las mañaneras de hoy, que ya son el pan con nata del desayuno de millones de mexicanos.

Si Obrador hubiese ganado –lo cual pudo ocurrir, las historias personales de Madrazo y de AMLO habrían sido distintas… y la del país tambien.

“El hubiera no existe”, dicen los ignorantes y/o pentontos.

Al contrario, el Hubiera es, en la biografía personal de cada individuo y en la historia universal, el equivalente a la materia negra en el universo: el 90% de lo existente.

Los individuos y las naciones somos el resultado de las decisiones que tomamos de un abanico de opciones.

Nunca las revisiones históricas son ociosas; al contrario, nos enseñan de dónde venimos y nos iluminan el presente.

El Berrido…
Carlos Salinas y Luis Donaldo Colosio celebraron, con sus familias y con nadie más, la noche vieja de 1993.

Salinas estaba exultante: la firma del TLC era su gran triunfo; amarraba su proyecto, lo promovía internacionalmente. Era la felicidad en traje de estadista.

Colosio, más mesurado, acompañaba al presidente en su contento. Ambos sabían que el candidato presidencial sería Luis Donaldo.

Apenas 1994 lanzaba su primer berrido de recién nacido, cuando los brindis fueron interrumpidos por la noticia anonadante: el EZLN había tomado San Cristóbal las Casas y anunciaba su marcha sobre la ciudad de México para derrocar por las armas al “supremo gobierno”.

Y se desgranó la mazorca de manera interminable:
Resurgió Manuel Camacho y le hizo mucha mella a la candidatura de Colosio.

Se sucedieron los asesinatos de Luis Donaldo y de Francisco Ruiz Massieu.

Se improvisó a Ernesto Zedillo como candidato.

Muy pocos lo vieron, pero eran ya los estertores –con vómitos de sangre-, del sistema PRI-Gobierno.

Diego Fernández de Cevallos, después de ganar de calle el debate de candidatos presidenciales, emergió como figurón político verosímil, confiable, carismático…Para desaparecer misteriosamente el último mes de campaña.

Cuauhtémoc Cárdenas inició su declive.

López Obrador levantó el vuelo.

Ganó Zedillo la presidencia, a un costo enorme: el error de diciembre, la quiebra de las clases medias, la perdida del 50 por ciento de su patrimonio; la bancarrota de la tesorería nacional, todo ello tuvo repercusión mundial: el llamado “efecto tequila”; luego vino el FOBAPROA etc, etc, etc.

Ese etcétera es el camino que el país ha recorrido en estos 25 años; para entender cabalmente lo que hoy sucede, hay que hacer el recuento de ese cuarto de siglo…

Las Machicuepas…
Entender, por ejemplo, las machicuepas que intenta el gobierno de la 4T tratando de rescatar a PEMEX…Y a las finanzas nacionales.

Lo expusimos en la pasada entrega en palabras de Miguel Ángel Gurría: el Estado mexicano, sus sucesivos gobiernos, de Luis Echeverría a Peña NIeto, al arrancarle a PEMEX hasta el 70 por ciento de sus ingresos brutos, obligaron a la paraestatal a pedir prestado para cumplirle al gobierno. Punto.

Lo que heredó AMLO no es una papa caliente: ¡es una granada de espoleta!

El lunes pasado, en la mañanera, el presidente sorprendió presentando en el pódium a los directivos en México de HSBC, J.P. Morgan y Misuho Segurites…¡parte de la crema y nata del neoliberalismo financiero mundial!

Se trataba del anuncio, a bombo y platillos, de la contratación de un crédito conjunto de 8 mil millones de dólares, destinados a paliar, al corto plazo, la enfermedad financiera de PEMEX.

¿Un mejoralito a un paciente que precisa cirugía mayor al grito de ¡ya!?
Pues sí…pero no hay de otra.

Con esos 8 MMDD, el gobierno de la 4T podrá enfrentar los pagos de intereses de la deuda de PEMEX en este año…después, ya veremos…

El Mensaje…
Eso por un lado. Por el otro, se trata de mandar un mensaje a las calificadoras y a los mercados financieros mundiales de que la economía nacional, los compromisos internacionales y la macroeconomía se manejan con cuidado y responsabilidad en la 4T.

Un buen intento, sin duda. Y acertado.

Normalmente, la firma de un crédito sindicado como el formalizado el lunes, se da a conocer mediante un escueto boletín informativo por parte de la secretaría de Hacienda; y listo.

Pero como el horno no está para bollos entre la 4T, las calificadoras y los mercados financieros globales, era menester hacerla de jamón y cacarearlo: “vean, México cumple sus compromisos y acata las reglas de los mercados de dinero. O sea, muchachones, no la hagan más de tos y ténganos confianza, somos serios y cumplidores”.

Ese sería el mensaje enviado desde la mañanera de hace 8 días al mundo entero.

Lo cual en un acierto.

¿Qué tanto servirá?

Bueno, esa es otra historia…

La Inercia…
Y es que la prioridad son la economía y las finanzas nacionales; eso ya lo tiene perfectamente claro el presidente López.

Y no que los enormes problemas de la inseguridad, la salud, el empleo, la educación, la generación de energía eléctrica, el combate a la corrupción y la lucha contra el crimen organizado no sean prioritarios, no; pero si no hay lana, si no hay inversión, nada de lo demás se puede hacer.

Por eso hubo mucha expectativa hasta el jueves, en que se dio a conocer el índice de la Inversión Externa Directa (IED) en el primer trimestre del año.

Para empezar, la buena noticia: de enero a marzo la IED fue de 10 mil 161 millones de dólares; una cifra para presumir en la mañanera.

La mala: los críticos de la 4T argumentarán que en el último cuatrimestre del 2018 la IED alcanzó los 10 mil 852 millones de dólares; o sea, hubo una disminución de 700 millones de dólares.

Lo otro: de esos 10 mil 161 MDD, sólo un 19 por ciento se destinó a inversiones en empresas; el resto es dinero que entra al circuito de los bonos gubernamentales y herramientas similares.

¿La razón?
La tasa de interés en USA es de 2.5 anual, en tanto que en México es de 8.25 anual.

Por eso la mayor parte de la IED viene de Gringolandia.
Y otra: en el primer trimestre, salieron del país 6 mil 600 MDD.

Pero poco o nada de esas variantes se le pueden cargar a la 4T; la IED viene en descenso desde hace casi tres años; es un problema inercial.

Insístase: sólo hacia fin de año podremos percibir los primeros efectos reales de las decisiones políticas estratégicas y de la política económica de AMLO.

La Encerrona…
Como, por ejemplo, la decisión de no asistir a la reunión del G-20 en Osaka, Japón.

AMLO declina reunirse con sus pares, los jefes estado de las otras 19 mayores economías mundiales.

La verdad, es importante estar en esos conclaves.

Ahí se discuten temas torales y se toman decisiones que pueden perjudicar o beneficiar a un país.

Y como la encerrona es entre jefes de Estado, si: a puerta cerrada, pues AMLO no puede enviar a Ebrard o a otro secretario como su representante. Lástima.

Claro, por otro lado, aventarse un viaje de 20 horas en un vuelo comercial, con escalas ¡y en clase turista!, no resulta precisamente atractivo.

El presidente argumenta que la situación nacional lo mantiene ocupado al cien %.

Y bueno, ya sabemos: para don Andrés la mejor política exterior es la buena política interior…

Aires del Trópico…
Allá en la tierra del presidente, el gobernador tabasqueño, Adán Augusto, les dio la buena nueva a sus paisanos: tras 25 años de resistencia civil -que en buen romance significó el no pago a la CFE por parte de cientos de miles de consumidores de energía eléctrica-, don Adán cumplió lo prometido -por él y por AMLO: a partir de junio, borrón y cuenta nueva…Y aplicación de la tarifa preferencial de la CFE en Tabasco.
Obvio: el viernes último, apenas aterrizando en Villahermosa, el presidente López les dijo a sus paisanos: “ahora sí, choquitos, a pagar el recibo cada bimestre, `porque la CFE es del pueblo`, y hay que contribuir”. Es tema. 11 mil mdp. Lo topamos en próxima entrega.

-Porque la nota allá es que la semana pasada, el ex gobernador Andrés Granier, fue absuelto de la totalidad de los cargos que lo llevaron a la cárcel por más de 5 años.

Lo hemos dicho y escrito –ahí están las columnas publicadas- desde el principio del asunto judicial: Granier no es ladrón; es honesto, es un hombre bueno.

Su gran error fue creerse político, cuando no tuvo nunca aptitudes para el ejercicio de este oficio que puede ser ciencia y hasta convertirse en arte.

Eso tambien lo pusimos por escrito, y ahí está, desde sus tiempos de candidato a la alcaldía de Centro.

Nada hay peor, en cualquier actividad o situación, que no saber que no se sabe.
Sabemos que hoy la política es una actividad degradada.

Hoy pululan los ignorantes, los aprendices, los ineptos, los oportunistas, los aprovechados, los tontos con marbetes de políticos.

Los hay ostentándose de Senadores, diputados federales, estatales, alcaldes, secretarios de estado, funcionarios y hasta de gobernadores -ahí te hablan, Veracruz.

¿Y que tal el tristemente celebre Charly Valentino en el Congreso tabasqueño?

¿ Y el tal Cuco Rovirosa, dos veces alcalde en la Macuspana de AMLO?

En fin. Granier nunca estuvo preparado para gobernar. Lo demostró ampliamente, sin sombra de duda, como presidente municipal.

Pero era popular. En las democracias el voto cuenta…y cuesta: si la mayoría se equivoca y eligen al candidato más simpático, pero incapaz de ser un gobernante eficaz y rentable, la pagamos todos. Eso sucedió con Granier.

Su gobierno fue un desmadre y un desastre porque el químico nunca tuvo la menor noción de lo que significa la endemoniadamente compleja y difícil misión de gobernar: conducir, motivar, alentar, estimular, suscitar coherencia social, guiar los esfuerzos de la comunidad, unir voluntades, suscitar confianza, inducir al trabajo y la creación de riqueza y un largo etcétera.

Por supuesto, en democracia, las mayorías tienen derecho a equivocarse; siempre se podrá enmendar la plana en los siguientes comicios.

Pero los tabasqueños se equivocaron dos veces seguidas, primero con Granier y luego con Arturo Núñez…¡Y qué caro lo han pagado!

“Abset iniuria verbo”.
Tito Livio.