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Los Notables

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Han fracasado

José David Sánchez Plaza
sanpladave1959@hotmail.com
A estas alturas, nunca nos imaginábamos que después de cuatro meses de iniciada la pandemia, estaríamos en los primeros lugares a nivel nacional, en personas contagiadas y muertas por el Covid 19. El sistema hospitalario está cerca del colapso y lejos de lograr el aplanamiento de la curva, el problema se agrava. Se esperan días difíciles y complicados, de muchas muertes.

El pasado sábado (4 junio), fue calificado como un “día negro” en el lapso en que se ha desarrollado la pandemia, en un solo día, se registraron 414 personas contagiadas y 34 fallecimientos, que representan las cifras más altas en lo que va de la emergencia sanitaria en Tabasco.

En medio de la alta incidencia de Covid 19, que ubicó a Tabasco en semáforo rojo, el gobernador, Adán Augusto López Hernández anunció que el pasado 22 de junio, se entraría a la nueva normalidad, lejos de iniciar las actividades, el problema se agravó.

En las siguientes dos semanas del 22 de junio al 4 de julio, las autoridades estatales y municipales, tuvieron que retractarse en algunas decisiones que habían tomado, la gente ya no soportó el encierro, muchas de ellas, optaron por arriesgarse y reiniciar actividades.

El gobernador López Hernández, anunció que el 1 de julio, se entraría de lleno a la nueva normalidad, una vez más tuvo que echar marcha atrás, un día antes de la fecha anunciada, en que se abrieran plazas comerciales y grandes negocios, determino suspender su decisión.

En mayo y junio, fueron varias las ocasiones que la autoridad estatal, acusó a la sociedad en general, de ser responsables que no se lograra disminuir el número de contagios, argumentó que no seguían las disposiciones de las autoridades de salud.

Sin embargo, han sido varios los errores que han cometido las autoridades estatal y municipal, que han ayudado para elevar el número de contagios y que el sistema hospitalario esté cerca del colapso.

La secretaria de Movilidad y la Secretaria de Desarrollo Económico y Competitividad, determinaron un horario quebrado al servicio del transporte público, el “hoy no circula”, cerrar toda actividad el fin de semana y ley seca, decisiones que fueron un rotundo fracaso.

Se mantuvo encerrada a las personas por casi 90 días, para que al final de cuentas, el número de contagios y muertes no disminuyeran, por el contrario estamos en top ten a nivel nacional.

Un rotundo fracaso han sido las decisiones de la autoridad estatal y municipal, fortalecidas por las declaraciones del presidente, Andrés Manuel López Obrador, que al inicio y antes que se tomara la decisión de entrar a la nueva normalidad, invitó a la sociedad en general a que mantuvieran su actividad.

No se diga de las fantochadas y decisiones erróneas que el alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz ha cometido y está cometiendo en que se ha tenido la pandemia. Eso sin contar los posibles “pingües negocios” que ha realizado y pretende realizar.

Ejemplos hay muchos y muy variados. En redes sociales circuló un video en el que con su séquito de colaboradores, realizó un recorrido en bicicleta, para cerrar las festividades por un año más de la fundación de San Juan Bautista o Villahermosa.

Ese recorrido en bicicleta de Hernández Cruz, concluyó en Plaza de Armas, en la fuente que está en el lugar, que la pusieron a funcionar para que el edil de Centro, se refrescara, después de su recorrido.

El pasado sábado, Hernández Cruz nuevamente hizo circular en redes sociales, la caminata que con su séquito, realizó en el parque “La Pólvora”. La pregunta sería ¿sirve de algo a los habitantes de Centro, que se difundan esas actividades que realiza el alcalde?.

Pero al edil de Centro, no se le ha visto que ayude con algunas medidas para controlar el Covid 19, en el municipio, en el que ya se tienen más de cinco mil personas contagiadas y un alto número de muertes.

A Hernández Cruz sólo le preocupa que los habitantes de Centro y otros municipios, lo vean realizando sus actividades deportivas, porque no hay forma que resuelva los grandes y graves problemas que se tienen desde hace varios años.

Lo Notable
El pasado sábado, se informó que el ex director del Instituto Tecnológico de Comalcalco y presidente del Consejo Político Estatal del PRD, Juan José Martínez Pérez fue ingresado al CRESET, por los presuntos delitos de ejercicio ilícito de atribuciones y facultades cometidos en agravio del Gobierno del Estado y el Instituto Superior de Comalcalco, por su presunta participación en la “Estafa Maestra”…El gobernador, Adán Augusto López Hernández descartó que se tratara de un asunto político, aunque causa suspicacia la detención de Martínez Pérez, cuando hay señalamientos de presuntos actos de corrupción, de otros ex colaboradores del ex fracasado exgobernador Arturo Núñez Jiménez, lo interesante sería que en los próximos días o semanas, se actuara de la misma forma en contra de otros a quienes han señalados por su actuación en la administración estatal, porque de lo contrario se podría decir que fue un ajuste de cuentas, en el ámbito político.

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Transparencia Política

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No hay vuelta de hoja

…es indispensable replantear
el lado ‘b’ o la segunda etapa (…)
No es que la revisión implique
un arrepentimiento de lo ya
vivido. Hugo López-Gatell 060820

Erwin Macario
erwinmacario@hotmail.com
El genio de la pandemia en México, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, en la Secretaría de Salud, médico epidemiólogo, investigador, y profesor, quiere que le demos vuelta a la hoja.

Que ahora sí nos apliquemos a la pandemia del coronavirus y, quizá, que olvidemos nuestros más de 50 mil muertos, los más den 450,000 contagios acumulados y la economía colapsada.

Mejor dicho, como con gran acierto pregunta, ayer lunes, Pascal Beltrán del Río, director editorial del diario Excélsior, ¿nos estará invitando a dar la vuelta al disco para que así dejemos de escuchar su cara rayada?

El pasado jueves 6, los gobernadores del país le escucharon —muchos asombrados, los otros resignados ante el poder que le da López Obrador—: “Es una epidemia muy larga y es indispensable replantear el lado ‘b’ o la segunda etapa de la respuesta a la epidemia (…) No es que la revisión implique un arrepentimiento de lo ya vivido, sino la necesidad de prepararnos para una etapa que, por su duración y el peso que tiene en la economía, requiere otros abordajes complementarios».

Ningún arrepentimiento de lo ya vivido. Y de lo ya muerto, debió decir. Nada de culpa por la fallida estrategia de vigilancia epidémica ni por el manejo erróneo y mal intencionado de las cifras que presenta día con día. Ya el reclamo del gobernador Adán Augusto López Hernández, de Tabasco, se resolvió comiendo un pejelagarto.

La pandemia, podría alargarse hasta dos o tres años más. Ahora sí habrá mesas de trabajo y es posible se modifique el semáforo de riesgo, escucharon de Gatell los miembros del gabinete y de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), que estuvieron en la reunión virtual del jueves.

En realidad, los mexicanos que han puesto los muertos en este mal manejo de la pandemia del Covid-19 no olvidarán la cara “a” del disco. Son más de 50 mil víctimas. Y las que se acumulen.

Tal vez el lado “b” traiga ya nuevas medidas surgidas de las mentes del equipo de Gatell, pues lo que se hizo —y mal— fue aplicar lo mismo que hace 10 años, cuando virus de influenza H1N1, de lo que ayer iniciamos comentarios en esta columna.

Aunque, dada la terquedad, existe la duda sembrada por Gatell. Se trata —dijo ese jueves— de un balance para dar continuidad a la estrategia, que inició en marzo pasado con la Jornada Nacional de Sana Distancia y continúa desde el 1 junio con la declaratoria de la «nueva normalidad», en la que se han acumulado el 80% de casos positivos y decesos de personas con el virus SARS-CoV-2”.

Fue el subsecretario de Salud más claro que las cifras cotidianas de contagios y muertes con que actúa: no hay «arrepentimiento» sobre lo que se ha implementado a lo largo de estos meses.

Las medidas implementadas no son cosa de otro mundo. Han sido las mismas aplicadas hace 10 años: el lavado de manos con agua, jabón y alcohol–gel, el aislamiento de los pacientes con síntomas de vías respiratorias, el uso de barreras de protección como guantes, cubrebocas, etc., así como evitar cualquier tipo de contacto físico como saludos, abrazos, besos, etcétera.

En esto uso datos del estudio de Carlos Alonso Reynosa, maestro en ciencias de la salud pública con orientación en epidemiología por la Universidad de Guadalajara y epidemiólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social, citado en nuestra entrega periodística de ayer lunes.

Hace diez años, dice Alonso Reynosa: la Secretaría de Salud informó con profusión que el virus de la influenza se transmite por medio de las gotitas de saliva que expulsan las personas enfermas al hablar, toser, estornudar, compartir utensilios o alimentos.

Por esto se recomendó toser o estornudar en el antebrazo. El virus sobrevive entre 48 y 72 horas en superficies lisas y porosas, como pasamanos, barandales, manivelas, telas, etc., por lo que hay que desinfectarlas y lavarse las manos con frecuencia.

Un lugar de contagio son las escuelas. Las escuelas donde las medidas de higiene son deficitarias por escasez de agua representan un problema adicional.

Nada nuevo aportó el genio de la salud ahora en el Covid-19. Y sí se quedaron cortos con la obligación que el Estado tiene de garantizar la salud pública.

Es más, para exhibir la negligencia, hace10 años se aplicó el flujograma para el manejo inicial del paciente ambulatorio en primer nivel de atención. En este flujograma se plantearon por primera vez los criterios para considerar a un paciente como altamente sospechoso: presentar fiebre de 38°C o mayor, tos, cefalea y rinorrea de 48 horas de evolución o menos. Ya se hablaba de un periodo, así como de un criterio claro respecto a la hipertermia.

Ahora, diez años después, se abandonó el seguimiento a los contactos de los contagiados. Y el virus tuvo, a sus anchas, no su inmunidad de manada, sino su caldo de cultivo.

La verdad, no hay vuelta de hoja. El cuerpo social aguantará hasta donde lo permitan sus defensas. No hay, ya atajos sanitarios. Ni vuelta al disco, ni vuelta a la tortilla. El virus, per se, involuciona. Que no nos engañen más. Si dan vuelta al disco rayado, no hay para cuando la vuelta a la calle, a la nueva normalidad.

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