La Reina Roja regresa a Chiapas

La Reina Roja regresa a Chiapas

Esta exposición es parte del hallazgo que hizo personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia en 1994

Ciudad de México
Agencias
Del 21 de septiembre al 21 de octubre el Museo Regional de Chiapas, brindará al público la exposición “La Reina Roja. El viaje al Xilbabá”, en la que podrá admirarse la máscara y el ajuar mortuorio de Tz’ak-b’u Ajaw, mujer de la nobleza maya y esposa de Pakal el grande.
El director del Centro INAH Chiapas, Juan José Solórzano Marcial, informó que esta exposición es parte del hallazgo que hizo personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia en 1994, cuando se localizaron sus restos en el edificio XIII a un costado del Templo de las Inscripciones. Desde entonces fue nombrada Reina Roja porque el interior del sarcófago estaba impregnado de color rojo, resultado del mineral llamado cinabrio, con la que fue pintada al ser enterrada el 13 de noviembre del 672 d.C.
Solórzano Marcial, detalló que el Museo Regional recibirá a la Reina Roja luego de ser exhibida en la colección “Golden Kingdoms: Luxury and Legacy in the Ancient Americas” que se presentó en los museos J. Paul Getty y Metropolitano de Arte de Nueva York, y recientemente en el Museo del Templo Mayor en la Ciudad de México. En esta exposición se podrá apreciar la máscara y diadema facial funeraria de la Reina Roja de Palenque, conformada por 119 piezas de malaquita, dos placas de obsidiana que simulan las pupilas, cuatro placas de jadeíta que simulan los iris, dos cuentas tubulares y dos circulares que forman las orejeras de jade.
El nombre de esta exposición temporal alude al Xilbabá, es decir, al inframundo maya, porque en la época prehispánica era un lugar deseado para la transformación de la existencia, a donde se llegaba por un largo camino después de la muerte.
El director del Centro INAH Chiapas, reveló que el montaje tendrá una museografía con materiales modernos, que escenifican las dimensiones reales del sarcófago en el que fue depositado el cuerpo de Tz’ak-b’u Ajaw, que al morir tenía entre 50 y 60 años. Además, esta exposición estará ambientada con elementos mayas de la época del preclásico tardío como piezas de cerámica que representan las deidades y actividades de esta civilización, así como figurillas y objetos que nos retratan la idiosincrasia de esta civilización.