Intervención

El inicio

César Armando Javier Pérez
cesarjavier143@hotmail.com
El 14 de mayo de 2019 quedará marcado en la historia del estado de Tabasco, al ser el día en que se hizo público el logro del gobernador Adán Augusto López Hernández: “borrón y cuenta nueva” y tarifa preferencial para la entidad. Ahora tendremos la más baja del país.

Fueron años de lucha para lograr este beneficio. Recordemos que este movimiento, iniciado hace casi tres décadas por el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, había tenido muchas trabas para resolverse. En sexenios anteriores se lograron acuerdos “menores”, que muchos aprovecharon, otros no ante la comodidad de seguir consumiendo luz de a gratis.

La principal bandera política de López Obrador durante sus tres campañas presidenciales, intensificada en esta última, fue esa: el borrón y cuenta nueva se daría apenas llegara al poder. Había prometido que sería para el primero de diciembre del año pasado, pero a casi seis meses se da este beneficio, que aplaudimos todos.

Adán Augusto logró lo que dos gobernadores no pudieron en 12 años.

Este acuerdo anunciado por el mandatario tabasqueño, marca un antes y un después, y no por la solución de esta vieja demanda, que a muchos, lo que sí pagamos, se nos hace injusto. Marca un parteaguas por ser la primera vez en la historia de este país, que un presidente le cumple a Tabasco.

Presidentes van y vienen. En los casi 20 años que llevo en esta prestigiada casa editorial, he leído y escuchado muchas propuestas, miles de ellas de quienes como candidato firmaban ante notarios sus promesas, y al final del día no se cumplía ni una.

Menos de seis meses ha tardado en confirmarse lo prometido por Obrador: “A Tabasco le va a ir bien”, y esto es un inicio, porque si ya cumplió esta primera promesa, (difícil -por cierto- al “perder” millonarios recursos que la histórica deuda representaba), imagine usted lo que nos viene con el paso de los meses.

López Obrador cumple a su pueblo. A muchos les calla la boca, pero debe entender que estábamos desesperados ante los malos tiempos que hemos vivido. Queríamos resultados a la brevedad posible, y cinco meses “y cacho” es, analizándolo bien, un tiempo récord para comenzar a ser beneficiados por su gobierno.

Pero el trabajo, oficio político, compromiso y cercanía del gobernador Adán Augusto López Hernández con el primer mandatario del país, tuvo mucho qué ver, pues se especulaba que el director de la CFE era quien ponía trabas a este acuerdo que por fin se resolvió.

Entonces, es un triunfo es exclusivo del gobernador. Su gestión está logrando que nuestro estado sea tomado en serio, y no por el presidente, sino por empresarios y funcionarios federales que a veces le hacen el fuchi a nuestra región.

Ahora, a pagar
Lo importante viene ahora. Como dice el dirigente del PRI, y varios de sus diputados, la cultura del no pago está muy arraigada en nuestra sociedad, que está, dicho sea de paso, acostumbrada a que el gobierno los mantenga.

Ahora ya no hay pretextos. Quienes abusaron durante décadas consumiendo energía eléctrica a más no poder (ricos y pobres a la par, ¿verdad, perredistas?), tendrán que cuidar el gasto o empezar a guardar su dinerito porque, seguramente, Manuel Bartlett no perdonará esta derrota política y se irá con todo contra los nuevos morosos.

Hay que aprovechar esta nueva oportunidad que se nos da, ya con la mejor tarifa del país, y no ser sinvergüenza. Hay que pagar por el servicio, para que el gobierno obtenga recursos y pueda continuar por el camino que lleva, mejorando a esta golpeada nación…