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Ni el Covid detiene la obra pública

Manuel García Javier
guayabazo@hotmail.com
Aunque se nos critique, pero debemos reconocer que el gobierno que jefatura Adán Augusto López Hernández en Tabasco, está trabajando de manera ejemplar en todos los renglones. Una entrevista radiofónica del pasado lunes nos confirma que el mandatario lleva a cabo una administración limpia, transparente y, sobre todo, con una adecuada programación de las acciones en pro del conglomerado de la tierra del edén.

Las declaraciones que al respecto emitió López Hernández, nos ilustran que en efecto no ha descuidado ningún rubro. Por ejemplo, contempla una inversión de 800 millones de pesos para fortalecer el sector salud y sea la entidad nuevamente un referente nacional en este aspecto. Y es que los tabasqueños aún recordamos cuando, por espacio de 12 años, estuvo al frente de la Secretaría de Salud el siempre recordado Bartolomé Reynés Berezaluce, quien ya es un referente en la historia de la salud de Tabasco.

Un artículo del urólogo Rafael Luis Graham Vidal, nos ilustra que “hablar del Dr. Bartolomé Reynés Berezaluce y la salud, es encontrar la dualidad indisoluble. Aunque todo sea uno en esencia y realidad, todo se manifiesta y aparece como dos. No hay ninguna separación verdadera entre estos dos aspectos de la misma realidad. Así como la unidad caracteriza al ser, la dualidad expresa la existencia en sus múltiples formas. Así como el azufre y la sal se sintetizan en el mercurio, siendo éste último manifestación de vida, así él y sus acciones, mezclados, realizan la unidad de la vida en salud”.

La historia de la salubridad tabasqueña nos traslada a la época en que gobernó la entidad don Leandro Rovirosa Wade, cuando se inauguró el hospital ‘Gustavo A. Rovirosa’, siendo su primer director el doctor Reynés; y de ahí saltar, en la administración siguiente de Enrique González Pedrero, como coordinador de Salud y Bienestar Social y jefe de los Servicios Coordinados de Salud Pública.

De ahí vendría una época de auge del sistema de salud en Tabasco mediante legislaciones, instrumentación de dispensarios médicos, Banco de Sangre, Centro Oncológico, Hospital de la Mujer, así como la construcción de 66 unidades médicas rurales, el hospital de Macuspana, el Juan Graham Casasús y el hospital del Niño ‘Rodolfo Nieto Padrón’.

Y cómo no recordar el año 1991 cuando se registró la pandemia de cólera, iniciando por Comalcalco, y a partir de ahí, como todo un comandante, Reynés trabajó febrilmente más de 20 horas diarias, reuniones a toda hora para conocer las causas y efectos y generar las estrategias a seguir. El resultado fue que las defunciones fueron mínimas, pues como en el caso actual de la epidemia del Covid-19, algunos ofrecieron resistencia a ser atendidos oportunamente.

La experiencia del cólera demostró que la descentralización de los servicios implementados por el destacado galeno, fue el camino para enfrentar graves problemas de salud, y la desconcentración hacia los municipios permitió la oportunidad de hacerle frente en el momento adecuado.

Por ello, qué bueno que el gobernador López Hernández tenga la voluntad de regresar a Tabasco a ese liderazgo nacional en materia de salud, porque es bien sabido que no ha fallado a sus paisanos en la lucha contra el ‘coronavirus’ y hoy sea de las entidades del país en las que se ofrece una de las mejores atenciones médicas a los pacientes, además de contar con una óptima infraestructura hospitalaria reconvertida y debidamente equipada.

Y cuánta razón le asiste al gobernante cuando habla de rescatar la infraestructura hospitalaria y unidades médicas, como una acción para que la lección que ha dejado la pandemia obligue a que nunca debe dejarse de invertir en salud.

Y es que en los últimos días se ha reflejado en Tabasco una disminución de contagios, decesos y personas hospitalizadas de los que se llegó a tener un nada grato segundo lugar nacional, pero que de ninguna manera se bajará la guardia y se seguirá innovando para enfrentar con éxito la emergencia sanitaria: “Hacemos protocolos de investigación y somos pioneros en ofrecer alternativas de tratamiento para contrarrestar el virus y que los pacientes se recuperen de la mejor manera”, enfatizó.

Y como la etapa más fuerte de la pandemia está a punto de terminar, Don Adán anuncia que se mantendrá la inversión, no solamente para mejorar los hospitales, sino los centros de salud y de atención comunitarios, y se revisará la posibilidad de inyectar recursos a la reactivación económica y no solamente a la obra pública para hacer más dinámica la recuperación, porque para ello se goza de finanzas sanas y estables.

La obra pública no se detendrá y esta semana se dará el fallo licitatorio de la segunda etapa del Distribuidor Vehicular Universidad, la cual arrancará a finales de este mes; ya se está preparado para iniciar la construcción del Distribuidor Guayabal y la rehabilitación de la vía corta La Isla – Paraíso.

Es decir, ni el Covid-19 detiene la obra pública en Tabasco. Y eso es digno de ser señalado, aunque a muchos les dé retortijones… Es todo, nos leemos en la próxima.

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Los dos nombres para el Centro

Humberto Iduarte
humbertoiduarte49@gmail.com
Hemos comenzado a ver encuestas de las llamadas “patitos” qué debido a las próximas elecciones ya están apareciendo. Llama la atención una de ellas que está caracterizada de simularlas y hacer creer que su metodología está hecha correctamente.

Quienes hemos sido testigos de la forma de realizarla le sorprendería. Esta información de resultados por municipio está hecha solo por los enlaces del autor que tiene en cada cabecera municipal de esa encuestadora y el método es el de visitar a cada uno de los que se proyectan para participar.

La razón principal es que al aspirante le venda su imagen para ser colocada en dicha encuesta y con ello comercializar sus resultados.

Por ello no se extrañe de ver a personajes que nada tienen que hacer en esta contienda pero que, con tal de realzar su imagen, pagan para ello. Este es un gran negocio que nadie puede controlar a pesar de que suena a estafa.

Ahora vamos a los hechos y por lo pronto ya se comienzan a aparecer en la escena política a cuadros para la capital del estado que son por demás atractivos.

En esta columna se trata de estudiar y vaticinar quienes están cerca de llegar por su trayectoria política, su conocimiento y sus fortalezas a una posición importante.

Por tal razón, hay que comenzar a analizar con el partido en el poder y mayoritario como lo es Morena. Este partido tiene para buscar la presidencia de Centro -la capital del estado- a dos fuertes contendientes internos, cada uno de ellos, con fuertes cartas credenciales que traen y que pueden darle a cualquiera de ellos, la garantía de retener la capital del estado.

Uno de ellos es el hasta hoy Delegado Federal de los programas sociales en Tabasco, Carlos Merino Campos. Un personaje que tiene la alta estima del gobernador del estado y además ha sido durante su trayectoria, uno de los hombres de su mayor confianza, y por ello, es hoy el que tiene el trabajo más delicado en este estado como lo es el de organizar y vigilar los programas más sensibles del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La imagen de discreción de estar alejado de los reflectores lo acompaña y eso es tomada muy en cuenta. No hay que olvidar el llamado súper delegado, goza de la simpatía de muchos tabasqueños.

El otro que está en la palestra por su imagen fresca y con mucha empatía entre la gente es Manuel Rodríguez González. El legislador federal, presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, ha dado muestra de gran madurez política en sus actividades y sus contactos nacionales como lo es, el futuro presidente nacional de Morena, Mario Delgado, esto lo hace ser un gran competidor en la lucha interna de su partido para la designación de su candidato.

Ellos dos son quienes, desde ahora, están más cerca de ser el candidato de Morena a presidente municipal de la capital. Los demás seguramente estarán en la boleta electoral, pero para cargos de elección popular como diputados locales o federales.

En el PRI se sigue manejando la figura del químico Andrés Granier quien de acuerdo con las debilidades que trae a cuesta, será muy complicado que le entre a la contienda.

Él lo sabe y además conoce qué para contender, su partido hoy no cuenta con grandes recursos para invertir en una elección.

Sabemos que tiene muchos recursos con que hacerlo, pero sabe bien que el riesgo de competir es muy grande y las probabilidades de ganar son escasas. ¿Estará con el ánimo de perder parte de su fortuna? Esa es la pregunta.

Como esto es poco probable, solo queda uno más que podría hacer mucho ruido. Nos referimos al doctor Luis Felipe Graham Zapata, el ex secretario de Salud en el sexenio de Andrés Granier Melo. Cuenta en sus alforjas con un gran sector de capitalinos que lo ven con gran simpatía. Si mide bien sus probabilidades, es posible que mejor busque una diputación local y con ello regresar a la actividad política.

Por el PRD si no hace la alianza con el PRI, está puesto el senador Juan Manuel Fócil Pérez quien cuenta con una base que puede darle votos, pero no los suficientes para ganar. Posiblemente se quede en su curul de Senador otros tres años. Aunque puede irse a la aventura un tiempo y después regresar a su curul. No hay más más nombres.

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