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Detrás del Telón

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“Cometer un error y no corregirlo ¡es otro error!
Confucio

Iván Aguirre Aguilar
Cuando niños, nos enseñaron a que, debíamos asumir nuestros desaciertos y yerros como medida de reflexión y rectificación para “ir normando” al ciudadano correcto. Por lo menos, así crecí yo, bajo “el esquema de enseñanza” que, en casa me inculcaron mis padres.

El paso de los años – sin temor a equivocación- habría de ser (lo es) ese “juez” que “nos sometiera a escrutinio” respecto de todo lo que hicimos o dejamos de hacer.

Lo anterior pues, viene a colación al referir de manera concreta lo que recientemente aconteció en lo del tema del “puente vial” que “enlaza” las Avenidas “Adolfo Ruíz Cortínez” y “Avenida Universidad”.

Válgase la explicación técnica que indica que “un distribuidor vial” contiene otros elementos para ser “clasificado” como tal, ya que incluye “trebol” o “tréboles” por citar y algunos otros puntos.

Surge una interrogante que versa en el sentido de conocer a fondo el porque “no se quiere aceptar” que se cometió un error y, más aún, independientemente de si “la empresa” es o no la responsable, lo cierto es que, además de “la empresa” que, se supone, debe contar con personal de supervisión en los avances de todo obra de tipo civil, la dependencia gubernamental (en este caso SOTOP) además de la Contraloría del Gobierno del Estado, de acuerdo a los procedimientos a seguir, cuentan con áreas de seguimiento de obras para autorizar de último el pago de cada “ministración” o el conocido “finiquito de obra”.

Llama la atención sobremanera el que, el famoso “render virtual” que se mostró al público en general antes de iniciar la obra, no mostró el que se contemplara “lo que ahora se pretende justificar” .

De acuerdo a opiniones técnicas muy serias, la situación dista y, por mucho de la realidad real dirían en mi pueblo. En fin, como decía “El Compa Trino” AHÍ QUEDA ESO!!!

-De reojo-
Juany Graniel, abanderada del PVEM en el municipio de Cunduacán (en la búsqueda del voto que la haga acceder a la alcaldía de la llamada “Atenas de la Chontalpa”) Abogada de profesión, la candidata en mención ha ido “calando” entre la clase votante de ese entorno de nuestro querido Estado de Tabasco.

Clara y sin rebuscamientos efectúa recorridos en colonias y comunidades en donde ha escuchado de viva voz de los habitantes de cada una de esas comarcas, la problemática que se vive en Cunduacán, amén de que ella ya cuenta con una plataforma de trabajo.

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Agrotendencias

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¿Qué sabemos del bambú? (tiempo estimado de lectura: 5 minutos)

“Sé como el bambú cuanto más alto crece más se inclina” Proverbio chino

Elisabeth Casanova García
afgha@hotmail.com
Jorge Quiroz Valiente
917 1067165
Es la planta leñosa multipropósito de más rápido crecimiento; tiene miles de usos industriales y domésticos, está íntimamente asociada con las condiciones culturales, sociales y económicas de las personas en muchos países asiáticos. Sus usos no solo se limitan al sustituto de la madera en la construcción, muebles, andamios y pisos, sino que ha sido una fuente de alimentos y medicinas desde la antigüedad; también se utiliza como carbón vegetal, para extracción de celulosa y microfibras para la elaboración de ropa y adornos.

La subfamilia del bambú (Bambusoideae) es una división de las gramíneas (Poaceae) y se divide además en nueve subtribus que comprenden casi cien nombres genéricos y más de 2,000 nombres específicos (especies y nuevas combinaciones). El bambú se puede clasificar en leñoso, herbáceo o liana según las características de crecimiento, y en cespitoso, disperso o mixto según la estructura del rizoma. Crece predominantemente en regiones tropicales y subtropicales, aunque algunas especies crecen en zonas templadas y frías; la mayoría de las especies se encuentran en Asia y eso hace pensar que son exclusivamente asiáticas, pero hay en varias partes del mundo, incluso América.

El estado de clasificación de las gramíneas bambusoides está muy por detrás del de todos los demás grupos de gramíneas. La razón principal es la peculiaridad de la vida de la mayoría de los bambúes: La floración de la mayoría de los bambúes leñosos es un evento raro, y si hay flores disponibles, las partes vegetativas de las plantas no siempre desarrollan características representativas durante la floración, lo que impide la recolección de suficiente material vegetativo y de flores, para comprender una especie, establecer sus relaciones y construir un sistema clasificatorio estable. Por lo tanto, es comprensible que la clasificación de las plantas bambusoides se haya mantenido dispersa y que las herramientas moleculares estén ayudando a esclarecer la taxonomía con mayor precisión. También es de esperar que en un futuro próximo aparezca un número notable de contribuciones taxonómicas, sistemáticas y fitogeográficas.

Los bosques tropicales primarios brindan un servicio esencial de regulación del clima para los humanos, funcionan como sumideros de carbono debido a la alta productividad, la diversidad de especies y la variedad de formas de vida, como los bambúes; éstos crecen rápido y presentan rasgos funcionales plásticos, que favorecen la ocupación de ambientes en diferentes condiciones, lo que los convierte en eficientes recolectores de este elemento, además de proporcionar materia prima para las poblaciones humanas locales. Se sabe que los bambúes asiáticos secuestran cantidades considerables de carbono en poco tiempo, y aunque es probable que las especies de

bambú del Nuevo Mundo tengan la misma capacidad, esta perspectiva rara vez se aborda. Numerosas especies de bambú, en su mayoría sus variedades hortícolas, se han introducido desde sus países nativos a Europa y los EE. UU., sin embargo, el establecimiento y explotación de las especies en estudio a gran escala con fines comerciales, se ve limitada a los métodos de propagación, los altos requerimientos de mano de obra y la restringida disponibilidad de semilla.

Los bambúes leñosos habitan en más de la mitad del territorio mexicano, están presentes en 23 de los 36 estados (Rodríguez, 2005). Los estados con la mayor cantidad de especies de bambú son: Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Jalisco y Nayarit; en estas seis entidades se encuentra la mitad de las especies del país.

Las principales especies cultivadas en México son Bambusa oldhamii, especie nativa del sur de China, encontrado sólo bajo cultivo, puede alcanzar dimensiones de 20 m de altura y seis pulgadas, Guadua angustifolia, un bambú estructural que es utilizado en la industria de la construcción, la especie mexicana Guadua aculeata, conocida como guadua o tacuara y se utiliza para la construcción, para la elaboración de muebles y de artesanías; fabricación de laminados, aglomerados, parqué; y se siembra a la orilla de ríos para protección de cuencas y riberas como fijador temporario de dióxido de carbono.

Tradicionalmente, la planta se propaga por métodos vegetativos, especialmente durante el verano. Sin embargo, no es posible compensar la enorme demanda de agricultores que utilizan métodos vegetativos. Además, las posibilidades de transmisión de enfermedades a través del suelo son muy altas. La mejor manera de conservar la biodiversidad es utilizándola.

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