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Corte de Caja

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Costosas anulaciones: una cadena de responsabilidades

José Martínez
Repetir un proceso en la vida siempre tiene un alto costo. Si se pudo hacer bien desde un principio, será censurable el que no se haya hecho. Es descuido, irresponsabilidad, desconocimiento. Repetir unas elecciones por eso tiene un alto costo. Cuando se trata, como en el caso de Tabasco, del municipio que aglutina la mayor actividad económica del estado, lo que se pierde es mucho mayor. Mucho más todavía que lo que pudiera perder un candidato, un partido o incluso una institución como el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT), lo es el impacto para la sociedad.

La resolución del Tribunal Electoral tabasqueño contra la constancia de mayoría entregada a Gerardo Gaudiano por el IEPCT, coloca nuevamente en el debate la oportunidad y certeza de las leyes. Más que “tapar el pozo después del niño ahogado”, las normas electorales también deben tener carácter preventivo. Lo mismo debe decirse de las instituciones que, como el INE, tuvieron la responsabilidad en la designación de los consejeros. Estamos ante una cadena de errores, inclusive si la resolución contra el PRD y su candidato –que fue en realidad un dictamen contra los consejeros electorales- es desechada por el Trife. Errores con muy alto costo.

Deberíamos contar con mecanismos eficaces para detectar cuándo un proceso resultará mal. No esperar que de una trama de vicios nos resulte una virtud.

En el municipio de Centro reside casi la tercera parte de la población tabasqueña. Difícilmente se sabrá cuánto gastaron los nueve candidatos a la alcaldía y sus diez partidos; tampoco sabremos cuánto de los recursos destinados a ese elefante blanco que es el IEPCT se destinó a organizar y vigilar el proceso electoral y cuánto quedó en manos de un grupo de funcionarios. Un grupo que todavía se atrevió a otorgarse un “bono especial” por el trabajo realizado en los comicios de este 2015.

Lo que sí podemos señalar es que las improvisaciones, las ambiciones, las equivocaciones, tienen un muy alto costo para la población. Un costo que aumentará en los días por venir porque seguramente en todo este tiempo se frenarán inversiones, gestiones, propuestas, proyectos hasta no saber con certeza qué será del Ayuntamiento capitalino. El alcalde actual, Humberto de los Santos, ya sólo hace los arreglos para entregar la administración, y quien lo sustituirá todavía tiene que pelear en los tribunales.

Sea Gerardo Gaudiano o quien resulte de una elección extraordinaria, los resultados se judicializan. Son recursos postelectorales y no previos. Total que el dinero que se gasta, porque no se invierte en estos casos, es un dinero público.

Haberes
MUCHOS están seguros de que Manlio Fabio Beltrones no será como César Camacho en el PRI y que el sonorense sí se ocupará de su partido en los estados. Sobre todo en Tabasco donde tendrá que poner orden. Hay muchos grupo que se pelean un poder que no tienen. Empeñados en ponerse el pie se dividieron en el 2012 y eso contribuyó a su derrota: no aprendieron la lección y otra vez se pelearon en el 2015. Evaristo Hernández, Jesús Alí y tantos otros están nuevamente en la batalla campal por posiciones. Quieren repartir un pastel que aún  no han cocinado.

ANTE la posibilidad de nuevas elecciones en el Centro quienes de inmediato comenzaron a buscar colocarse bajo los reflectores son los simpatizantes de Adán Augusto López. Calculan que el senador iría en lugar de Octavio Romero. Los demás repiten: Gaudiano, Evaristo, Rosalinda.

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Carta Abierta

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‘Duda razonable’. Así se las gastaba Valenzuela

Jorge Núñez
Dentro de todo lo hablado y escrito en los últimos días sobre la serie ‘Duda Razonable’ de Netflix, una señal es incuestionable: la enorme infamia con que fue manejado el sistema de impartición de justicia en el gobierno de Arturo Núñez, teniendo como cabezas al fiscal general Fernando Valenzuela Pernas y al presidente del Poder Judicial, Jorge Javier Priego Solís.

Núñez, Valenzuela y Priego tendrían mucho que decir en el caso de los cuatro hombres que a mediados de 2015 fueron detenidos en Tabasco acusados de secuestro. Si bien uno de ellos ha salido en libertad, los otros tres fueron condenados a 50 años de prisión, a pesar de que había huecos en los testimonios de quienes los acusaron, signos de que fueron torturados durante su arresto y se carecía de pruebas contundentes en su contra.

El documental ha generado una enorme indignación en todos los sectores de la sociedad, revelando el estercolero de nuestro sistema de justicia. El escándalo ha sido mayor porque el caso se origina en Macuspana, la tierra del presidente del país, y porque ha sido exhibido por una cadena mundial de películas como es Netflix.

El cineasta e investigador Roberto Hernández reconstruye lo ocurrido a tres inocentes: Héctor Muñoz, Juan Luis López, Gonzalo García y Darwin Morales. Los sentenciados presentaron en septiembre de este año un amparo contra la sentencia y se espera que un Tribunal Colegiado con sede en Villahermosa emita su fallo, entre finales de 2021 e inicios de 2022.

Si los jueces revisan de nuevo las pruebas y ven el documental ‘Duda Razonable’, lo más probable es que decreten la libertad de los acusados, poniendo fin a una pesadilla que cualquier ciudadano podría vivir en algún lugar de Tabasco y el país.

Por otro lado, hay una exigencia de la opinión pública: que el proceder de las autoridades implicadas en esta farsa judicial sea castigado. El exfiscal Fernando Valenzuela, el expresidente del Poder Judicial, Jorge Priego Solís, y hasta el exgobernador Arturo Núñez deben ser llamados a cuentas y proceder en consecuencia. Esto incluye también a funcionarios en activo que habrían participado. Al respecto, se sabe que el gobernador Carlos Manuel Merino ha dado instrucciones de actuar con apego a la ley.

Observando el desaseo con que se manejó la justicia en el pasado gobierno perredista, falta saber si aún quedan dudas respecto a la fabricación de pruebas y persecución política contra el exgobernador Andrés Granier y su familia, que llevó al Químico a estar casi seis años en prisión. Así se las gastaban Núñez y sus representantes de la ley.

: Sigue la intriga
El propósito de ‘amarrar navajas’ sigue su marcha por parte de ciertos personajes políticos desbocados hacia 2024. Ahora le ha tocado el turno al exdirigente de Morena, César Burelo, a quien se ha querido situar como distante del Capitán Merino. Los instigadores vuelven a errar, ya que ambos guardan una estrecha comunicación en la vía de seguir fortaleciendo a la 4T en Tabasco. Igual los une la lealtad hacia el presidente Obrador y la identificación con el secretario de Gobernación, Adán López. El gobernador sabe de qué está hecho el exalcalde de Cunduacán y todo lo que ha hecho por el ‘obradorismo’ desde siempre, manejándose en los cauces de la institucionalidad y la congruencia. En verdad, es uno de los cuadros más talentosos de Morena.

: Debilitado
Si bien ha ganado la votación para el cambio de los estatutos del Colegio de Ingenieros Civiles de Tabasco, el presidente del organismo, Alfredo Villaseñor, ha salido más debilitado tras la asamblea general del pasado viernes.

Los 41 votos en contra de modificar los estatutos, por 133 a favor, son una señal de lo que se viene en las próximas semanas: una fuerte oposición interna contra su autoritarismo.

Ahora se sabe que la mayoría de quienes votaron a favor recibieron en la víspera una serie de beneficios que no pudieron rechazar, pero que de alguna forma enmascaran el verdadero sentir de los casi 350 socios.

En el pasado, ese tipo de votaciones se ganaban casi por unanimidad, lo que ahora no ha pasado. El CICT empieza a tener grietas en su liderazgo, cada vez más cuestionado en lo interno.

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