Carta Abierta

Fernando llena los requisitos

Jorge Núñez
jorgenunez63@hotmail.com
Lo que es tener un presidente del país originario de Tabasco. Tan pronto se supo de la renuncia de Germán Martínez al IMSS, empezaron a surgir prospectos locales para ocupar su lugar: los hermanos Humberto y Fernando Mayans Canabal.

También se ha mencionado el nombre de César Raúl Ojeda Zubieta. Pero esto suena más bien a una broma pesada, propagada por sus corifeos en busca de agarrar hueso. No habría nadie menos indicado para ese importante cargo que el tres veces perdedor a la gubernatura.

Humberto y Fernando, mencionados en ese orden por su edad cronológica, son dos pesos pesados de la política tabasqueña. Y cualquiera de ellos podría encajar a la perfección en el IMSS.

Pero Humberto se ha deslindado ya de ese supuesto interés de su parte. Por medio de un tuit, rechazó tener algún deseo al respecto. Con ello dejó abierta la puerta a su hermano Fernando, que ahora ocupa la dirección del ISSET en Tabasco.

La postura de Humberto tiene mucho de lógica. En principio, porque el médico de profesión es Fernando y porque en el poco tiempo que lleva en el ISSET ha mostrado su visión modernizadora.

Ya se ha informado que el desabasto de medicinas es un problema que viene desde las directrices del Gobierno federal. No es, pues, un asunto exclusivo del Instituto de Seguridad Social de Tabasco.

El menor de los hermanos Mayans es el más cercano a Andrés Manuel. Todo mundo sabe que el Peje fue quien lo hizo incursionar en la política.

Tampoco se olvida que, en plena composición del gabinete federal, Fernando sonó muy fuerte para ocupar la dirección del IMSS.

En caso de darse, sería uno de los grandes aciertos del presidente. Nada mejor que una gente de toda la confianza, pero más que nada de probada capacidad.

¿Quién ocuparía ese hueco? No habría mejor alternativa que el actual director de Prestaciones Médicas del ISSET, Humberto Azuara Forcelledo.

Azuara bien podría irse al IMSS con Fernando, pero algo lo detendría: el desempeño de su profesión de cardiólogo en la que tiene una lista de decenas de pacientes que dependen de su atención.

Azuara no sólo es muy cercano a Fernando, sino muy capaz. En un caso similar con el de Fernando en el IMSS, a Azuara se le mencionó para ocupar la dirección del ISSET.

Azuara, profundo conocedor del pensamiento de su actual jefe, sería el más indicado a fin de continuar los cambios profundos en el ISSET. Sobre todo cuando se recuerda su exitoso paso de dieciséis años en la dirección del hospital Juan Graham, institución pública que llevó a los primeros lugares nacionales en atención y calidad.

Ahora bien, si Fernando es el elegido deberá tomar en cuenta la razón de la renuncia de Germán Martínez: la injerencia “perniciosa” por parte de la Secretaría de Hacienda en el instituto. Pero esa será otra historia.

La posibilidad está abierta y todo depende de la decisión del presidente.