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Columnista

Aquí… Tabasco dice

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Abiud Pérez Olán
abiudperez@hotmail.com
Para Javier May Rodríguez de nuevo Subsecretario del Bienestar y responsable del Programa Sembrando Vida, no pasa nada, todo sigue igual y se integra a las actividades que le encomendó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, asegura que va a seguir ocupando el cargo que se le encomendó desde el inicio de gobierno así quiere ver las cosas y esa es la respuesta que el funcionario en cuestión le da a los mexicanos luego de un diálogo de dos horas en Palacio Nacional con el Presidente de la República y la titular de esa dependencia María Luisa Albores, en donde supuestamente se limaron las asperezas y se corrigió el camino en torno a esa dependencia que habría entrado en conflicto, pero sí pasó y seguirá pasando, porque se sienta precedente en momentos muy difíciles para el nuevo régimen.

El Presidente de la República mostró su amistad y respeto al Subsecretario Javier May Rodríguez, quién con toda razón renunció al cargo que el Presidente le había otorgado como Subsecretario del Bienestar y del proyecto Sembrando Vida, pero ante la posición del Presidente en el conflicto con la titular de la dependencia María Luisa Albores que brindó todo su respaldo al tabasqueño, este aceptó regresar y tragarse su renuncia, desde luego con el compromiso del Presidente de dar marcha atrás a lo decretado por la titular de la Secretaria del Bienestar de reducir el campo de maniobra del Programa Sembrando Vida, bajo el argumento de no haber cumplido en el 2019 con el programa y esto fue lo que más molesto al ahora hombre fuerte del régimen.

El presidente actúo de acuerdo a su interés personal de mantener en el cargo a un hombre que siempre ha estado con él en las buenas y en las malas el ex presidente de Comalcalco, diputado y Senador con licencia tiene coincidencias ideológicas y de amistad con el hoy presidente muy diferente a la situación de María Luisa Albores que no hay más que un compromiso político, perder en estos momentos difíciles para su proyecto de gobierno y después de una gira complicada por su natal Tabasco, el Presidente sabe de antemano que esta renuncia le traía mayor consecuencia política.

Regresando Javier May al cargo de Subsecretario que prácticamente nunca dejó, se nota y se verá como un hombre fuerte de régimen y quizás una carta bajo la manga para el futuro del proyecto de la Cuarta Transformación, el precedente que ha quedado asentado de que todo debe consultarse y que nadie debe tomar decisiones propias es lo que le dará mayor fortaleza a un político como Javier May que lleva de la mano uno de los proyectos emblemáticos de mayor importancia para este régimen, desde luego que la secretaria tendrá que arrinconarse en lo futuro y si tiene vergüenza y dignidad renunciar.

Muchas preguntas están en el aire y el Presidente Andrés Manuel López obrador tiene que encontrar la respuesta en a sus funcionarios a quienes les han pedido lealtad y eficiencia, el decreto que publicó María Luisa Albores en el Diario Oficial de la Federación debió pasar por manos de la titular de la Secretaria de Gobernación, quién a su vez debió enterar al Presidente de lo delicado del presunto anuncio, sin embargo se emboscó al gobierno y cerraron los ojos los responsables de la publicación oficial y aquí se debe castigar la complicidad o la ineficiencia, y la única responsable es la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero.

¿Quién ganó? ¿Quién perdió?, ni la menor duda el régimen, que dio una muestra de desacuerdo, falta de coordinación y la falta de liderazgo en el coordinador del gabinete y de la propia Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero que debió ser consultada y desde luego al presidente que de no ser enterados de una decisión tan importante se puede catalogar como una traición y las traiciones no ameritan ninguna consideración mucho menos el perdón, hubo mala fe y eso está clarísimo, enmendar un error de tal naturaleza luego del escándalo de la renuncia de Javier May pone en tela de duda la buena marcha de una secretaria de tal importancia.

“Grillos y grillas”
Lo peor que le puede pasar al PRI es manejarse sin liderazgo, sin organización y sobre todo con un desorden que le evita aprovechar los errores políticos de MORENA y el gobierno para su beneficio, las estrategias del tricolor están fuera de toda lógica, no pueden convencer quienes se atribuyen liderazgos que están fuera de la verdad y no pueden convencer a una sociedad que los culpa de todo, en los ecos de la gira de Andrés Manuel López Obrador por Tabasco este fin de semana, Nicolás Bellizia, delegado en el estado de Yucatán tomo la bandera de señalar y acusar al Subsecretario del Bienestar Javier May Rodríguez y al Director de Pemex Octavio Romero Oropeza de haber orquestado las protestas en contra del gobierno del estado y el propio Andrés Manuel, ni la menor penetración tuvieron esos señalamientos por ilógico y falta de seriedad, el priista no tiene la menor idea de cómo impulsar un trabajo de oposición por que le falta liderazgo, mientras su dirigente estatal Adalberto sedas construye una relación de unidad con el gobierno el delgado en Yucatán busca errores donde no los hay, las protestas durante las giras son naturales y propias de un partido político que así nació y así creció exigiendo y gritando, el PRI necesita escuchar y reorganizarse con otros y hacer a un lado a los mismos que el pueblo repudia y si pierden esta oportunidad, habrán perdido el futuro, el tricolor podría crecer si sabe captar el descontento y encabezar las demandas, pero no inventando como lo hace el delegado en Yucatán Nicolás Bellizia… Nos leemos mañana.

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Columnista

Guayabazo

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Enfrentar al Papa con AMLO es pecado

Manuel García Javier
guayabazo@hotmail.com
El asesinato de dos sacerdotes de la ‘Compañía de Jesús’ en el Estado de Chihuahua, la misma congregación de la que procede el Papa Francisco, mereció un pronunciamiento del líder mundial del catolicismo al final de la catequesis en la plaza de ‘San Pedro’ donde expresó su dolor y consternación: “¡Cuántos asesinatos en México!. Estoy cercano con el afecto y la oración a la comunidad católica afectada por esta tragedia. Una vez más, repito que la violencia no resuelve los problemas, sino que aumenta los sufrimientos innecesarios”.

Acto seguido, el obispado nacional, en voz de monseñor Ramón Castro Castro, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, consideró que “México está salpicando sangre” por tantos muertos y desaparecidos, entre ellos 27 sacerdotes, que han sido asesinados por el crimen organizado y pide al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador cambiar su estrategia de seguridad ya que la actual está «fracasando”.

En respuesta al Papa Francisco, el mandatario mexicano aseguró que coincide con el pontífice en que la violencia no puede ser combatida con la violencia. “Estos asesinatos, dijo, hacen que reafirme la estrategia de seguridad de “abrazos, no balazos”, y estoy decidido a mantenerla, ya que no es la violencia el camino para conseguir la paz, porque la violencia genera más violencia”.

Como dato, a los miles de críticas de sus opositores, AMLO expuso que al inicio del gobierno de Felipe Calderón se registraban en el país 10 mil homicidios al año y cuando terminó, en el 2012, la cifra fue de 25 mil; Enrique Peña de los 25 mil al inicio de su mandato, cuando concluyó se registraron 36 mil en su último año. “De 36 mil, lo tenemos en 33 mil hasta el año pasado” aseguró y confió en que este año estará más bajo, pero no lo ven así y se asegura que hay más violencia y homicidios.

El lamentable incidente que segó la vida de los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar, de la parroquia de Cerocahui, se debió a que un laico se fue a refugiar en el templo hasta donde se introdujo el asesino en su búsqueda; los jesuitas al tratar de defenderlo se opusieron y fueron asesinados también. Fue un caso fortuito, es decir, inesperado y producto de casualidad.

Este asunto fue magnificado por los oposicionistas al gobierno lopezobradorista en un claro mensaje que pretende enfrentar al Papa Francisco con el presidente de México y eso, señores obispos, es pecado y de paso, provocar la ira de gran cantidad de jesuitas que es su mayoría están posicionados en el estado norteño de Chihuahua desde que llegaron en el siglo XVII a la región de Chínipas y Tarahumara a evangelizar. Ahí se les ha visto trabajar en la sierra entre los indios tepehuanes, guazaparas y tarahumaras, mientras que los franciscanos se desenvolvieron en los valles y planicies. El primer misionero estable en la región de Chínipas fue el padre jesuita Julio Pascual, martirizado en 1632 junto con el padre Manuel Martínez. Para 1680 fray Juan María Salvatierra dio un vigoroso impulso a la misión que fue afianzada en los años de 1690 y 1730.

Sobre la historia de la Iglesia en México, el jesuita José Luis Evangelista Ávila nos dio la cátedra en la Universidad de Chihuahua, y nos aportó datos y libros importantísimos acerca de la llegada de ese importante grupo al país. Incluso, el actual obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas, figura en la lista de la ‘Compañía de Jesús’, porque fue consagrado como obispo de Nueva Casas Grandes, Chihuahua, desde mayo de 2004.

Aprovecharse de la buena fe del Papa Francisco no tiene razón de ser. Ciertamente el sumo pontífice lamenta los hechos, pero como una simple observación. Recordemos que, como ciudadanos, los obispos tienen tanto derecho como cualquier otro a opinar sobre asuntos que conciernen al Estado, pero la Iglesia como institución no está especialmente autorizada para dar lecciones de cómo se debe gobernar; deben recordar que desde el 12 de julio de 1859 el presidente liberal Benito Juárez decretó la separación entre Iglesia y Estado, hoy plasmado en el 130 constitucional.

Es todo, léenos en diario Rumbo Nuevo y síguenos en: Facebook y Twitter @GuayabazoGarcia. Sean felices.

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