Villahermosa, Tabasco, México. Lunes 20 de Noviembre del 2017

PRI, más de lo mismo

PRI, más de lo mismo

La novedad en el PRI es que lo nuevo es un eufemismo. En la estructura estatal sustituta quedó más de lo mismo. La misma militancia reprobó a los elegidos de la élite priista: “Pedro Gutiérrez Gutiérrez, secretario de organización”, presentaba la diputada Gloria Herrera –la confirmación de la regla porque ella misma repite en la secretaría general–, y sus correligionarios murmuraban: “Falso…”

Luis Enrique Martínez
Rumbo Nuevo
El clima artificial de la sala “Emiliano Zapata” de la sede estatal priista era insuficiente para sofocar el calor del ambiente intensificado con las críticas de quienes no tuvieron lugar en el presídium descubierto, ni tampoco en las dos columnas en la que se distribuyeron las sillas.
Del lado izquierdo, quedaron los invitados de siempre: Andrés Madrigal Hernández, Humberto Villegas Zapata, Félix Eladio Sarracino Acuña, Luis Alberto May, Amalyn Yabur Elías, Laura Morales, ente otros que representan la vieja guardia inmutable, inamovible. Por el otro, quienes esperan aún la ratificación o el desahucio para seguir en las carteras que, de acuerdo a estatutos, sólo el Consejo Político Estatal puede decidir como la Contraloría, justicia partidaria, de procesos internos y de la secretaría técnica de aquel cuerpo deliberativo.
Freddy Arturo Priego Priego, Arturo Vázquez y Fernando Morales Mateos, aún ocuparon las primeras filas a diferencia de los de abajo, los de la base, que no obstante de ser los primeros en llegar al acto, vieron la toma de protesta de pie (“cual debe estar siempre un militante”, confió no sin sarcasmo uno de los jóvenes recién salido de los cursos de capacitación política), en medio del pasillo dejado entre las columnas del sillerío o adosados a las paredes de ese rectángulo no mayor 90 metros cuadrados.
Arturo Pedrero Somellera, quien tomaría protesta como secretario de Finanzas y Administración, no dejaba de limpiarse el sudor de la cara con un pañuelo a cuadros rojos y azules que nunca desdobló a pesar de utilizarse, también, para secarse los brazos. A unos metros, mejor dicho, frente a él, Gustavo De la Torre Zurita, también reflejaba la transpiración en la camisa roja que parece será la vestimenta que portara durante su mandato de relevo.
“En la secretaría de acción electoral Félix Eladio Sarracino Acuña…”, seguía presentando la inamovible secretaria general, y en la parte posterior del lugar se escuchaba el cuestionamiento: “Uff, otra vez”. Gloria Herrera, seguía: “En la secretaría de gestión social la diputada Yolanda Rueda De la Cruz…”
–¡Ahí está, siempre la agarró!– se escuchó, también de la parte trasera, sobre todo del grupo de mujeres que nunca perdió la lista de nombramientos.
Algunos fueron aceptados hasta con aplausos. Pero la mayoría fue descalificada así como en su momento, también el auditorio recibió con tibias expresiones de confianza a los dirigentes de los sectores, organizaciones y asociaciones afines al PRI.
Antes del mediodía en que concluyó la ceremonia que tardó un mes y dos días para cocinarse con las diversas corrientes internas, la realidad había superado al PRI: con sus inasistencias, la gata revolcada fue rechazada por el delegado nacional Jorge Salomón Azar y el diputado Manuel Andrade Díaz, éste último a pesar de quedar incluido en el nuevo comité como coordinador legislativo.